El debate es una herramienta ampliamente valorada por los educadores desde hace siglos para estimular intelectualmente a los alumnos, que fortalece su pensamiento crítico, su capacidad de análisis, persuasión o su razonamiento a partir de datos certeros; además, las múltiples ligas y actividades relacionadas con el debate, permite trascender las paredes del aula.

La discusión en torno a temas siempre importantes, de carácter social, político, económico, científico o humano y, la mayoría de las veces, de actualidad, tiene la capacidad de espolear capacidades que redundarán en la mejora del rendimiento académico del alumno.

A través del debate se fortalecen las siguientes capacidades:

  • Dialéctica

según la RAE, “Arte de dialogar, argumentar y discutir”

  • Oratoria

según la RAE, “Arte de hablar con elocuencia”

  • Hablar en público

al que habrá que convencer y exponer de los propios argumentos.

Por tanto, el debate no solo aspira a que el alumno sea capaz de argumentar un razonamiento, sino que lo haga con cierta creatividad intelectual, basado siempre en evidencias contrastadas y ante un auditorio que lo tiene que juzgar. El desafío puede suponer un importante acicate para algunos alumnos, mientras que para otros significará ser presas de un enorme pánico al que tendrán que enfrentarse. Pero esto no quiere decir que el debate no sea una herramienta útil para todos, ya que las técnicas y métodos se pueden aprender, asimilar y ayudan a superar esos miedos relacionados con exponer públicamente tesis, opiniones y argumentos.

El debate no solo aspira a que el alumno sea capaz de argumentar un razonamiento, sino que lo haga con cierta creatividad intelectual

A la vez que se mejoran ciertas aptitudes, el alumno que debate, de alguna forma, también se abre al otro, a respetar sus ideas, a conformar una opinión desde múltiples enfoques y a aceptar que su visión de los temas puede verse fácilmente contrapuesta a la del que tiene delante. El debate es motivador para los jóvenes, despierta su interés por cuestiones del mundo que les rodea y aprenden a trabajar todo lo que conlleva ser un buen debatiente: búsqueda de información fiable, análisis en profundidad de múltiples ideas (pues preparan argumentación a favor y en contra para estudiar un tema desde todas las perspectivas), desarrollo de argumentos y presentación de esos posicionamientos.

Los educadores valoran muy positivamente esta herramienta al combinar varios principios y metodologías, como el de las inteligencias múltiples, el aprendizaje cooperativo y el uso de las tecnologías de la comunicación para una correcta gestión de la información, tan necesaria para construir los argumentos y posturas.

Lenguaje no verbal

El debate y la oratoria que se estimula desde las aulas no solo queda en la palabra, pues todos somos conscientes de que un buen comunicador maneja con soltura el lenguaje no verbal, además del contenido que compone su mensaje. Por ello, también se dota de recursos al joven alumno, con el fin de que lo ponga en práctica en sus intervenciones.

Por último, el debate es quizás la forma más elevada de la dialéctica en conjunción con las artes de la oratoria y de hablar en público. Por eso, tal vez algunos ejercicios previos, desde edades tempranas, pueden ayudar al alumno a desenvolverse paulatinamente en estos asuntos. En los colegios de Best Schools in Spain también se promueve, desde que la infancia, la exposición pública de trabajos escolares y la argumentación y defensa de las opiniones.

La práctica natural y constante de estas habilidades permite que luego los alumnos puedan participar en torneos y ligas de debate que se celebran periódicamente y que también ayudan a mejorar sus capacidades. Concretamente, en nuestro país, tiene especial relevancia la Liga de Debate Preuniversitario CICAE-UCJC, que recientemente celebró un torneo en el que participaron 310 jóvenes. Se trata de la competición más grande en volumen de alumnos participantes de toda Europa, que se lleva a cabo simultáneamente en español e inglés y en la que la mayoría de los colegios Best Schools in Spain compiten cada año.