Muchos son los rasgos que caracterizan a España situándola como uno de los mejores lugares del mundo para vivir. Las personas y familias que se establecen en España se sienten acogidos y bien recibidos. Estudios realizados, como el Expat Explorer 2017 elaborado por HSBC, avalan el liderazgo del país en las áreas de salud física, calidad de vida y vida social activa. Estos aspectos unidos a la ubicación geográfica, la climatología, el patrimonio cultural, la seguridad y la oferta educativa enfocada hacia la internacionalización, hacen de España una apuesta segura como lugar de residencia.

 

España, un país seguro

Las cifras lo evidencian. España es un entorno seguro. Según el Real Instituto Elcano (2017), España es el sexto país más seguro del mundo, solo superado por Singapur, Japón, Indonesia, Suiza y Suecia. Además, es el cuarto país de la Unión Europea donde menos delitos se cometen, por detrás de Grecia, Portugal e Italia. De hecho, posee uno de los índices de criminalidad más bajos de la Unión Europea, el tercer país europeo (del llamado UE-15) tras Portugal y Grecia.

La tasa de homicidios es de 0,63 por cada 100.000 habitantes, según datos del Instituto Nacional de Estadística (INE). En cuanto a las defunciones por homicidios, el porcentaje es 0,07, el más bajo de la última década, junto al 2015, lo que convierte a España en uno de los países con menos tasa de homicidios y asesinatos del mundo (el tercero según los datos facilitados por la Oficina Estadística de la Unión Europea (EUROSTAT).

Si tenemos en cuenta el Índice de Paz Global (Global Peace Index), considerado la principal medida anual de paz mundial y seguridad internacional, en 2017 es considerado uno de los países más seguros del mundo, ocupando el puesto 23 de 163 naciones, colocándolo por delante de Italia (38º), Reino Unido (41º), Francia (51º) y Estados Unidos (114º).

España ha destacado a nivel europeo por su capacidad para integrar sin conflictos a los inmigrantes en tiempos de crisis y alto desempleo, sin que hayan surgido conflictos violentos de convivencia como los ocurridos en Francia, Reino Unido o Italia, según señala el Real Instituto Elcano. No podemos olvidar que ha sido el principal receptor de inmigrantes en Europa y uno de los principales países de acogida del mundo durante el periodo 2000‐2008 (más de seis millones de personas).

En 2017 alcanzó su récord de visitantes internacionales con la llegada de 82 millones de turistas, suponiendo un incremento del 8,9% respecto al 2016, según Turespaña y las estadísticas de FRONTUR y EGATUR del INE. La seguridad ciudadana española es uno de los aspectos que más contribuyeron a aumentar el grado de satisfacción de los turistas internacionales que visitaron el país.​

 

Una oferta educativa de calidad

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Hoy tenemos claro que la sociedad necesita formar otro tipo de personas. La globalización es una realidad, por lo que la preparación de ciudadanos del mundo global se convierte en un objetivo clave de la educación actual. Este hecho conlleva la transformación auténtica de la enseñanza en la que el énfasis ha de ponerse en el desarrollo de competencias, destrezas y habilidades que permita a los niños y jóvenes construir su propio aprendizaje, dotándoles de una mayor autonomía y flexibilidad, de una mayor creatividad y compromiso activo con el complejo mundo actual.

¿Y cómo lograrlo? Apostando con fuerza por la internacionalización de la educación.

 

La internacionalización de la educación

Los colegios Best Schools in Spain así lo contemplan en sus proyectos educativos, desarrollando programas de movilidad, currículum internacional y espacios multiculturales, entre otras estrategias. El aprendizaje de idiomas promueve la inclusión social y la integración de personas de diferentes partes del mundo, potenciando la capacidad de socialización, el bienestar emocional, la empatía,  la autoestima, el diálogo intercultural y la resolución pacífica de los conflictos que surjan.

La apertura a alumnos procedentes de otros países, con con costumbres y orígenes distintos, contribuye sin duda, al logro de este objetivo, se combina la cultura española con la de otras culturas.

En el ámbito universitario, España recibe cada año a más de 100.000 estudiantes de diferentes lugares del mundo, colocándose como el tercer país de la Unión Europea con mayor alumnado internacional. También el número de alumnos extranjeros escolarizados en Enseñanzas de Régimen General ha ido creciendo durante los últimos años llegando a alcanzar la cifra de 721.028 en el curso escolar 2016-2017, según datos facilitados por el Ministerio de Educación, Cultura y Deporte.

Por tanto, su excelente calidad de vida, la seguridad, su posición geográfica privilegiada, el clima, su patrimonio cultural, la sanidad y la oferta educativa que apuesta por la internacionalización, entre otros factores, convierten a España en un destino académico por excelencia para estudiantes de otros países.