La enseñanza de la educación musical se convierte en un gran desafío a la hora de despertar en los alumnos un interés por descubrirla y disfrutarla. En los colegios Best Schools in Spain utilizamos una metodología que transforma el esfuerzo por aprender en afición real por la música. El alumno encuentra la oportunidad de vivir la música disfrutando de su práctica como recompensa a sus esfuerzos.

En un entorno lúdico, el niño desarrolla un papel activo a través de reconocidas pedagogías musicales como “Dalcroze” y “Kodaly”.

Áreas de la enseñanza musical

La enseñanza musical que aplicamos queda distribuida en cuatro áreas:

  1. Lectura y escritura musical:se reconoce y se usa la simbología propia de la música, cuidando los detalles en su grafía y manteniendo una secuencia lógica de actividades de lectura en relación con la práctica instrumental. Por tanto, el alumno aprende y lleva a la práctica los parámetros del lenguaje musical.
  2. Ritmo:el alumno interioriza patrones rítmicos que luego reproduce con su instrumento. De esta forma práctica se trabajará la notación musical para finalmente hacer uso de ella en la interpretación así como en futuras composiciones.
  3. Entonación y discriminación auditiva: se despierta en el alumno su capacidad de escuchar, tanto para discriminar las diferentes cualidades del sonido (timbre, altura, duración, intensidad), como para reconocer elementos y recursos propios de la música (cambios de tempo, modos, articulación). Se le da mucha relevancia al canto, ya que de esta manera el niño va teniendo una sólida base para la entonación y afinación.
  4. Técnica del instrumento:a través de ejercicios técnicos, canciones populares, melodías clásicas o temas originales del método, se trabaja el aprendizaje y práctica del lenguaje musical necesario para la comprensión de las partituras.

Beneficios de la música

La música es un lenguaje universal con el que todos nos podemos comunicar de una manera efectiva. El mensaje cala en las personas de una forma en la que cualquier otro lenguaje no puede pretender alcanzar: sentimientos, emociones, estados de ánimo, incluso relatos de la vida misma del autor o compositor. La música empapa momentos de nuestras vidas, siempre hay una canción para no olvidar, una melodía que marca momentos especiales que se hacen imborrables y vuelven a nuestra memoria cuando esta logra alcanzar nuevamente nuestros oídos. ¡Ese es el poder de la música!

Ya Platón decía que “la música era para el alma lo que la gimnasia para el cuerpo, reconociendo esa relación que existe entre la música y las emociones. Óscar Wilde afirmaba: “la música es el tipo de arte que está más cerca de las lágrimas y la memoria”.

La música puede ser un entretenimiento, una excusa para el juego y la diversión, para el disfrute, para desinhibirse, para sentir, para emocionar, para transmitir, para comunicar… Ya es de todos conocido que existen múltiples estudios científicos que demuestran que el aprendizaje musical en edades tempranas estimula y desarrolla conexiones neuronales que desde otro ámbito no es posible. El aprendizaje musical favorece además en los niños la receptividad, la concentración y la comunicación, influyendo notablemente en su desarrollo intelectual, psicomotriz y del lenguaje verbal o escrito, que sentará cimientos para favorecer la comprensión analítica, las matemáticas o el aprendizaje de otras lenguas, entre otros.

Gracias a la capacidad de la música de actuar a todos los niveles, a través de la misma se pueden conseguir objetivos tales como: mejorar el nivel de afectividad y conducta, desarrollar la comunicación y medios de expresión, liberar energía reprimida, dotar a las personas de vivencias musicales enriquecedoras que ayuden a motivarse, reforzar la autoestima y la personalidad, rehabilitar, socializar y educar. De esta forma, la música se convierte en una materia indispensable en la educación que produce además una mejora de la calidad de vida.

Son numerosos los estudios con resultado positivo sobre el beneficio de la musicoterapia, por ejemplo, para el mantenimiento y desarrollo de algunas habilidades cognitivas como el lenguaje, la atención y la memoria.

Audiciones y conciertos

Desde nuestros centros educativos entendemos como fundamental este aspecto: en el concierto el alumno debe superar el estrés que supone actuar en público y vencer su propia timidez, luchando contra sus propias emociones para comunicar de una manera eficaz y con destreza su música. En definitiva, el alumno se observa antes, durante y después de la audición para aprender y conocerse a sí mismo.

Algunas ventajas de dicha práctica:

  • Incrementa la seguridad en sí mismo del alumno, desarrollando sus aptitudes para socializar con otras personas.
  • En los días previos a la audición el alumno ejercita más exhaustivamente la memoria en sus tres aspectos: visual, muscular o gestual y auditiva, que interactúan en el complejo proceso de la práctica instrumental.

Conocedores de todos los beneficios que la formación musical proporciona, los centros de Best Schools in Spain alentamos a todos nuestros alumnos a adentrarse en su práctica.