La inmensa potencia de la lengua española y el incremento de su importancia en el mundo debería ser un motor de desarrollo de los países hispanohablantes, hasta tal punto que contribuya, de una manera tanto directa como indirecta, al incremento del PIB en aquellos que inviertan en ella en el momento oportuno, gracias a las oportunidades del idioma español en el mundo.

La riqueza directa que produce para un país la puesta en valor de su propia lengua, siempre que sea muy hablada en el mundo, es indiscutible. Se ha podido comprobar durante años en los países anglófonos, que han sabido hacer de su idioma el más hablado en el mundo por personas no nativas anglófonas. Y lo han logrado a través de la creación de un principio de necesidad, que ha obligado a ciudadanos de todas partes del mundo a aprender inglés. De este modo, han atraído a millones de estudiantes a sus colegios y universidades del Reino Unido, Irlanda, Estados Unidos, Canadá, Australia, Nueva Zelanda o Sudáfrica.

Esta apuesta por la lengua ha significado para los países de habla inglesa una continua entrada de divisas, a la vez que ha favorecido una incesante circulación de personas en las que han arraigado, no solo la lengua, sino también la cultura, dando origen, también, a la creación de multitud de familias de nacionalidad mixta.

El número de personas en el mundo, que han viajado a estudiar inglés a países anglófonos, no es comparable al número de personas que viajan a países de habla hispana, para aprender español. Es por tanto evidente que la lengua española no ha seguido el mismo camino de éxito que el del inglés. Pero la evolución del idioma español indica el cambio de tendencia y sus oportunidades. La lengua española es un tesoro capaz de ser un motor económico, educativo y cultural de primer orden.

El español es lengua de estudiantes y profesionales

El español es hoy en día la segunda lengua más hablada en el mundo como lengua materna (después del chino mandarín y antes que el inglés) y la tercera en número de personas que la conocen y la utilizan para su vida cotidiana. Estados Unidos, con más de 41 millones de hispanohablantes, se ha convertido en el primer país de habla no española, en número de personas que hablan español. Y con ello, todo el continente americano se convierte en un mercado de inmensas proporciones que sin duda va a jugar un papel decisivo en la evolución de un mundo tan globalizado.

El Ministerio de Educación, Cultura y Deporte en España lleva a cabo una importante acción educativa en 27 países; cooperando instituciones locales, cuenta con 1.252 profesores que enseñan español y también otras asignaturas en este idioma a más de 40 mil estudiantes. El Instituto Cervantes, hoy en día, realiza una gran labor y en sus sedes, distribuidas por el mundo, miles de personas se acercan a la lengua española.

Asimismo, también existen iniciativas de universidades privadas y públicas encaminadas a poner en valor realizar estudios universitarios en España. Especialmente importante en los estudios superiores es la labor del SEPIE (Servicio Español para la Internacionalización de la Educación) desde 2015, que está logrando ofrecer una buena imagen del sistema educativo universitario español.

El camino hacia el éxito de la lengua española

Queda mucho por hacer. Cuando vemos la presencia en el mundo a través de Institutos y colegios británicos, alemanes, franceses o italianos y escuelas de estos idiomas, observamos que España no cuenta con una gran presencia especialmente en África subsahariana y Oriente medio. En estas zonas del mundo, en las que los estudiantes son angloparlantes, está identificada la necesidad de aprender español y por tanto la oportunidad de la lengua española.

El modelo educativo español no es el más popular en el mundo, puesto que, aunque cuenta un gran nivel académico, no son conocidas muchas de las iniciativas educativas de perfil internacional que se encuentran en España. Sin embargo, el estilo de vida español sí mantiene una gran reputación y es la “envidia” de muchas personas.

España cuenta con magníficos colegios a lo largo y ancho de su geografía, todos los que forman parte de Best Schools in Spain son la mejor opción para acoger alumnos extranjeros y ofrecerles una educación de calidad. Este país tiene un modelo educativo muy actualizado que evoluciona hacia la internacionalización, en el que el español juega un papel activo, en alianza con el inglés, y con el alto nivel académico. Estudiar en España es una gran ayuda para que, en el futuro, los alumnos tengan la capacidad de decidir, con acierto, sus estudios universitarios y, sobre todo, les dará la posibilidad de adaptarse más fácilmente a la sociedad que les toque vivir tras su experiencia internacional y el aprendizaje de un idioma en alza.